Ahorrar en las facturas de electricidad es posible. La factura de la luz, el gas, el agua o la calefacción son algunos de los gastos a los que las familias han de enfrentarse a diario, sobre todo porque se trata de servicios básicos de cada vivienda. Pero existen maneras de asegurar la eficiencia energética de nuestros hogares, lo que supone tanto un ahorro para el bolsillo como un impacto menos para el medio ambiente.

Para ello, es necesario que nuestro hogar consuma mucha menos energía. Renovar los electrodomésticos puede suponer un coste inicial, pero un ahorro a largo plazo que puede aproximarse a los 30 euros anuales por cada equipo. Los electrodomésticos suponen el 13% del consumo eléctrico que realizamos. Son los etiquetados A+++ los más eficientes del mercado.

Asimismo, otro coste innecesario que se produce en tu hogar puede deberse al tipo de bombillas que utilizas. Las bombillas de bajo consumo pueden ahorrar hasta el 80% del consumo energético en iluminación de tu vivienda.

Si lo que buscas es ahorrar a través del consumo en calefacción, la mejor inversión que puedes hacer es aislar tu hogar. Si tu casa no esta aislada, tu hogar sufrirá las inclemencias del tiempo durante el invierno y el verano, lo que supone un mayor gasto en calefacción y en aire acondicionado.