Como instaladores de calderas en Madrid, queremos ofrecer a nuestros clientes una serie de consejos para que mantengan sus equipos en perfecto estado. La vida útil de una caldera de buena calidad puede ser larga si se aplican unos cuidados básicos. Además de asegurar un óptimo rendimiento, seguir unas pautas mínimas le permitirá prevenir accidentes con el gas. Percances que, en ocasiones, pueden ser muy graves. La primera medida que hay que tomar es asegurarse de que la instalación corra a cargo de un técnico autorizado. Bien sea por el fabricante, la empresa que venda la caldera o la compañía suministradora de gas.

El operario tiene la obligación de enseñar a los clientes un certificado de instalador oficial expedido por la comunidad autónoma en la que trabaje. Una vez que la caldera ya esté instalada, es fundamental conocer las precauciones que deben tomarse con el monóxido de carbono (CO). Es un gas tóxico que producen las calderas cuando se genera una mala combustión. Una persona que inhale este gas sentirá dolor de cabeza, falta de atención, mareos y una profunda somnolencia, entre otros síntomas. Si nota cualquiera de estas afecciones, salga de inmediato del espacio donde se ubique la caldera.

Además de por una errónea combustión, la producción de este gas perjudicial para la salud puede darse por una escasa o nula ventilación de la caldera. O porque la salida de humos no tenga las características mínimas exigibles para mantener la seguridad. En Eficiencia Bioclimática recomendamos que, en cuanto perciba olor a gas, cierre la llave de paso. Aunque estos incidentes no son frecuentes, es aconsejable efectuar revisiones periódicas para saber la cantidad de monóxido que hay en la estancia en la que se encuentra la caldera.

En el caso de las calderas antiguas, es necesario ejecutar más comprobaciones. Por supuesto, es imprescindible evitar cubrir las rejillas de ventilación, ya que, a través de ellas, sale el gas. Además, permiten la renovación de oxígeno necesaria para que el monóxido no se concentre. Otro factor que hay que tener en cuenta es el color de la llama. Como instaladores de calderas en Madrid, recomendamos a nuestros clientes que se fijen en si es azul en su mayor parte. Esto significa que la combustión es correcta. Seguir estas pautas siempre es aconsejable, aunque las calderas modernas cuentan con medidas de seguridad para asegurar su óptimo funcionamiento.