Mantener una temperatura de confort en una casa durante los meses de calor no tiene por qué ser sinónimo de que se dispare el consumo eléctrico por el uso del aire acondicionado. Aplicando unas mínimas precauciones, el impacto en la factura de la luz y en el medio ambiente, puede ser mínimo.

La temperatura de confort recomendada para el verano se sitúa en 25ºC, con un margen habitual de 1ºC. Mientras que, la temperatura de confort recomendada para invierno es de 20ºC, y suele variar entre 18 y 21ºC según la utilización de las habitaciones.

Una de las mejores formas de ahorrar energía y lograr una placentera sensación de confort en nuestro hogar, es saber a qué temperatura regular nuestros equipos de aire acondicionado o calefacción.

Para mantener una temperatura constante, esto se hace asegurándose un correcto aislamiento del ambiente evitando las pérdidas de calor o frío. Un tipo de tecnología que favorece la sensación de confort en la estancia evitando los cambios bruscos de temperatura, es la llamada tecnología Inverter con la cual vienen equipados los aires acondicionados más innovadores.

Cuando suben las temperaturas y, con ellas, los aparatos de aire acondicionado empiezan a ponerse en marcha, aumenta el consumo de energía de los hogares y oficinas y su repercusión directa en la factura de la luz, en la salud de las personas y en el medio ambiente.

Sin tener que llegar a estos extremos, si estáis pensando en instalar un equipo de aire acondicionado en casa o en la oficina, podéis llamarnos para solicitar presupuesto en el 91 565 51 55. Os haremos una serie de recomendaciones para disfrutar de una temperatura de confort durante los meses de calor, sin que eso repercuta de manera excesiva en la factura de la luz y en el medio ambiente.

Para la compra de un buen equipo de aire acondicionado, hay que tener en cuenta su calificación energética, los aparatos etiquetados con la clase “A”, que son más costosos, pero consumen casi un 50% menos de energía eléctrica. Igualmente, calcularemos los metros cúbicos de la estancia para tener en cuenta la función del espacio que vamos a refrigerar, ya que es posible que se necesiten más de un aparato.

El mantenimiento del equipo es fundamental para que no disminuya su rendimiento energética. Es recomendable limpiar los filtros como mínimo una o dos veces al mes. El ser humano, en la respiración, consume oxígeno del aire y devuelve al ambiente anhídrido carbónico, otros gases diversos, vapor de agua y microorganismos. El polvo, que siempre podemos encontrar en el aire que respiramos, constituye otro punto importante de la calidad del aire. Por estas razones, se impone la renovación del aire y su limpieza o necesidad de filtrarlo.

Si necesita realizar un contrato de mantenimiento para que su aire acondicionado esté controlado durante todo el año, puede solicitar un presupuesto sin compromiso, escribiéndonos en eco-cima@eco-cima.es o llámenos en el 91 565 51 55 o en el 91 831 68 15.