La Energía Geotérmica es una de las fuentes de energía renovable menos conocidas y se encuentra almacenada bajo la superficie terrestre en forma de calor y ligada a volcanes, aguas termales, fumarolas y géiseres. Por tanto, es la que proviene del interior de la Tierra.

Su funcionamiento básico es la extracción del calor contenido en la corteza terrestre, mediante el empleo de sistemas de captación y líquidos anticongelantes, que se produce el intercambio de calor entre la tierra y su hogar.

Para utilizar las calorías almacenadas en la tierra, la técnica geotérmica utiliza un circuito frigorífico basado en un principio termodinámico. El calor, que se regenera constantemente por los efectos del sol, la lluvia y el viento, es extraído por medio de un captador exterior enterrado a 60 cm de profundidad aproximadamente o de una sonda geotérmica vertical, de 100 a 200 metros de profundidad. Esta red de serpentines, invisible e inalterable, está dispuesta bajo el suelo del jardín. La gran cantidad de energía captada en el terreno y las condiciones de funcionamiento del colector geotérmico garantizan su eficacia de por vida.

Un generador termodinámico permite aprovechar esta energía renovable restituyéndola en el interior de la vivienda por medio de un circuito de distribución. Las calorías, que vienen del captador exterior y del generador, garantizan la calefacción de todas las habitaciones de la casa.

Esta técnica con colectores enterrados consiste en captar las calorías que contiene el suelo para utilizarlas en la vivienda. Esta técnica está experimentando un notable desarrollo, tanto en construcciones nuevas, como en antiguas construcciones renovadas, en viviendas individuales y en pequeños edificios, por su interés económico y ecológico.