by@roberto

El suelo radiante refrescante crea un ambiente más saludable a una temperatura constante. En verano, este sistema permite aliviar el exceso de calor, mientras que en invierno proporciona una agradable sensación térmica. Como expertos en calderas en Alcalá de Henares, sabemos que este mecanismo de climatización ofrece múltiples ventajas a los usuarios. Vamos a repasar los principales beneficios que aporta. En primer lugar, la distribución de la temperatura es la más adecuada. Según los estudios realizados en este ámbito, la sensación ideal para las personas se produce cuando la temperatura a nivel de suelo es ligeramente superior a la que perciben a la altura de su cabeza.

Este equilibrio térmico es el que permite, precisamente, el suelo radiante. Con el resto de sistemas de calefacción, el calor se acumula en la parte alta de la habitación, lo que conlleva unas pérdidas de energía significativas. Asimismo, la temperatura es uniforme a lo largo de toda la superficie del pavimento, con lo que se resuelve el problema de las zonas frías y calientes.

Está claro que una de las principales ventajas del suelo radiante refrescante es el ahorro energético. Esta reducción del gasto, que se estima en un 15%, se debe, entre otras causas, a la disminución de las pérdidas en las tuberías generales. La temperatura del agua que pasa por los conductos de un suelo radiante está a unos 30 grados centígrados menos que en otros sistemas. De este modo, las pérdidas también son menores.

También hay un descenso notable de las pérdidas por aireación, ya que la temperatura del aire es más baja que en otros mecanismos de climatización. La uniformidad de la temperatura también influye en el ahorro energético. Está demostrado que, con dos grados menos de temperatura ambiente, el confort es el mismo que con otros sistemas de calefacción.

En Eficiencia Bioclimática sabemos que otro de los beneficios del suelo radiante es que resulta más saludable para las personas. ¿El motivo? El aire, al dispersarse alrededor del suelo, no se calienta hasta el punto de poder crear corrientes. De esta manera, se evita el movimiento de polvo y microorganismos. Esta ausencia de corrientes también permite que se mantenga la humedad del ambiente, con lo que desaparecen los problemas respiratorios que generan otros mecanismos de calefacción.

El suelo radiante es, además, un sistema más limpio porque no se queman las partículas de polvo, que suelen manchar las paredes. La eliminación de los radiadores es otro punto a favor de este sistema, ya que posibilita contar con mayor espacio en la vivienda o lugar de trabajo. Como especialistas en la instalación de suelos radiantes y calderas en Alcalá de Henares, aconsejamos a nuestros clientes la instalación de este sistema de climatización por las múltiples ventajas que aporta.